La escuela del siglo XXI está
viviendo una gran revolución en cuanto a las nuevas herramientas
tecnológicas.
La Web 2.0 ayuda a que el flujo
de información dependa del comportamiento de las personas que acceden a
ella. Nos conduce hacia una nueva forma
de entender la escuela, hacia un nuevo paradigma mucho más complejo y
flexible. La información cambia, se
actualiza a diario. Las tecnologías avanzan.
Los modelos y las creencias se revisan, ya que lo que aprendimos en un
momento determinado en algunos años se irá borrando. En este sentido, nos encaminamos hacia un
tipo de alfabetización digital donde la escuela es el vehículo que puede ayudar
a equiparar el acceso a las tecnologías.
La pregunta fundamental, entonces sería: ¿Cómo provocamos aprendizajes en
el aula a partir de la Web 2.0?
Las herramientas que la Red pone
a nuestro servicio: blogs, wikis, webquest, etc, pueden constituir estrategias
y actividades que pongan en práctica procesos de alfabetización capaces de dar
respuestas a la diversidad cultural y lingüística que encontramos en los
centros educativos.
Las TIC y
el desarrollo de las herramientas Web 2.0 deben conducirnos hacia el nuevo
paradigma educativo del siglo XXI, ya que constituyen un verdadero entramado de
posibilidades al alcance de los alumnos, donde comparten sus experiencias, sus
intereses, su cultura juvenil. Existe el aula como lugar concreto de alfabetización.
La alfabetización digital, por
tanto, en este momento es aprender a
hacer uso inteligente y social de los recursos y formas de comunicación en el
ecosistema social.
Debiéramos concebir en la medida
de lo posible nuestro espacio de aprendizaje en el aula como un centro de
recursos donde combinan distintos tipos
de tecnologías y materiales que permita a los alumnos desarrollar competencias.
Y ¿cuál es el papel del docente?
Evidentemente no es solo explicar
la lección o un contenido como tal, sino que puede seleccionar recursos de la
web 2.0, filtrar los contenidos y animar
a participar.
Lo relevante para un profesor
tiene que ser la actividad de
aprendizaje que se construye alrededor de estas herramientas. Por eso a la hora de planificar en torno a la
Web 2.0, no solo se debe pensar en que recursos se van a utilizar, sino las tareas que se van a plantear al estudiante que
hagan con ese recurso.