jueves, 29 de mayo de 2014

Uso de la Tecnología en el aula

La tecnología es el conjunto de saberes, conocimientos, experiencias, habilidades y técnicas a través de las cuales nosotros los seres humanos cambiamos, trasformamos y utilizamos nuestro entorno con el objetivo de crear herramientas, máquinas, productos y servicios que satisfagan nuestras necesidades y deseos. Etimológicamente la palabra tecnología proviene del griego tekne (técnica) y logos (conocimiento).

El uso de tecnología en el aula permite introducir cambios en el modo de enseñanza y aprendizaje. El aprovechamiento de estos recursos favorece la adquisición de unas habilidades muy útiles para los alumnos en el futuro, pero sobre todo, se atienden las necesidades específicas de cada uno. Cada alumno realiza unas tareas a través de una plataforma on line y resuelve sus dudas con el profesor de manera individual Se realiza un diagnóstico previo (metas, capacidad de trabajo, actitud ante la lectura y el trabajo y situación familiar) y, a partir de los resultados, se desarrolla un plan de estudios personalizado, junto con un seguimiento y evaluación individuales. Este plan lo definen los distintos departamentos docentes y está compuesto por ejercicios ajustados al nivel y capacidad de cada estudiante.



El rol de los docentes ha evolucionado en los últimos años. No solo han tenido y tienen que ponerse al día en el uso de las tecnologías en el aula, sino que sus tareas también han cambiado. El profesor actúa como facilitador que anima a los estudiantes a descubrir principios por sí mismos mediante este método de enseñanza, el profesor interactúa de manera directa con el alumno para atender sus dudas, la formación se individualiza y, de este modo, se favorece la inclusión. Es posible que estudiantes de diferentes capacidades compartan una misma clase, ya que los cambios afectan al plan de estudios individual del alumno, pero no al general del aula. Los profesores se centran en la tarea de seguimiento de los estudiantes y les ayudan a cumplir el plan de trabajo adaptado a ellos. Sobre todo, resuelven dudas, puesto que a los niños se les facilitan las soluciones de los ejercicios, por lo que conocen si realizan bien los ejercicios o no. Los alumnos adquieren mayor autonomía, mientras que los profesores realizan unas funciones más dinámicas con cada uno de ellos. "El profesor actúa como facilitador que anima a los estudiantes a descubrir principios por sí mismos y a construir el conocimiento trabajando en la resolución de problemas reales o simulaciones, solos o en colaboración con otros compañeros”.  Los docentes guían el proceso de aprendizaje y evalúan el rendimiento de los alumnos a medida que avanzan, pero son estos quienes "construyen el conocimiento".


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